¡Ya son 3 años, Aidan!

IMG-20150419-WA0003¡Hijo, hoy cumples otro año de vida!

Y celebraremos en tu escuelita con tus amigos. ¡La misma escuela a la que te negabas a ir cuando comenzaste hace apenas unos meses! En todo este tiempo te has convertido ya en un niño gracioso y con carácter, ansioso de ir siempre al parque de “las gallinas”, concentrado como nadie cuando juegas con tus carritos.

No tienes idea de cómo disfruto cada vez que jugamos en el jardín con tu carro a control remoto, pues me pides que me siente a tu lado y que maneje el carro por donde tu dices, y luego me abrazas en agradecimiento por el rato chévere que pasamos. Cuando tengas edad suficiente para leer estos mensajes, pregúntame por esas mañanas que juntos, antes de ir a tu escuela, jugábamos por largo rato.

Te contaré todas esas historias, y muchas otras.

Te contaré, por supuesto, del parque de “las gallinas”. Te contaré de los dinosaurios. Te contaré del ¡miiiiooo, miiiooo!, y del monstruo agachado. Siempre tendré tiempo para hablarte de esos juegos que inventabas con tan solo dos años.

¡Y ahora que tienes tres, quién sabe cómo serán los próximos inventos!

Aidan, espero que pases un feliz cumpleaños. Te deseo toda la felicidad del universo conocido, aunque apenas se equipare a la que has traído a nuestras vidas.

Te quiere, tu papá.

Las firmas de los autores de ciencia ficción

En lo personal, considero que mi firma es bastante sencilla y aburrida. La verdad nunca me esforcé demasiado en “diseñar” una firma característica, sino que simplemente me limito a escribir mi nombre y mi apellido con un estilo muy similar al que uso de manera regular para escribir a mano.

Sin embargo, en la mayoría de los casos las firmas son como brevísimas obras de arte que, en sí mismas, deben contar una historia muy particular sobre sus creadores. Para nada soy en experto en el tema, pero imagino que la forma, estructura y rasgos de cada firma deben guardar relación con la personalidad o con la psicología de quien la traza (lo que, tristemente, significaría que quizá soy tan sencillo y aburrido como mi firma XD ).

Curioso en el tema, quise conocer las firmas de mis autores favoritos de ciencia ficción y, ya que me resultó divertido el ejercicio, me tomé la molestia de hacer un compendio de todas las que encontré.

Así que comencemos…


 Alastair ReynoldsAlastairReynoldsCuriosa sinusoide en la que se convierte el apellido.


Ann Leckie

AnnLeckie

O el furioso garabato de la Ganadora del Hugo.


Anthony Burgess

AnthonyBurgess

Trazos armoniosos y no muy violentos para el autor de La Naranja Mecánica.


Arthur C. Clarke

ArthurClarke

Arthur debió firmarlo todo por triplicado. Porque, ustedes saben, los ramaneses lo hacen todo…


Ben Bova

BenBova

Una firma sencilla y directa, sin muchas pretensiones.


Brian Aldiss

BrianAldissTrazos muy limpios y elegantes.


Bruce Sterling

BruceSterling

Difícil de descifrar, sobre todo el apellido.


Catherine Asaro

CatherineAsaro

Identifico la C, la T y la A, apenas.


China Miéville

ChinaMieville

Supongo que su firma no es tan extraña como su literatura.


Cory Doctorow

CoryDoctorow

Me pregunto si la curva de abajo representa la inicial del nombre.


Connie Willis

willis-connie

Constance Elaine Trimmer Willis es su nombre completo.


Dan Simmons

DanSimmons

Firma llena de dientes y bordes filosos, como el Alcaudón.


David Brin

DavidBrin

Me gustan la forma en que, tanto nombre como apellido, están escritos sin levantar el trazo.


Douglas Adams

DouglasAdams

Creo que compraría una toalla con esta firma bordada en ella.


Frank Herbert

FrankHerbert

Uno de mis escritores favoritos, tenía por costumbre tachar el nombre impreso de sus libros al autografiarlos.


Frederik Pohl

FrederikPohl

Imagino que el texto es para que no quede duda, ni tanto espacio en blanco…


Greg Bear

GregBear

Sencilla y enérgica en sus trazos.


Gregory Benford

GregoryBenford

Interesante que, a pesar de la cantidad de curvas, se identifica el nombre perfectamente.


Harlan Ellison

HarlanEllison

A Larry, viejo amigo, heroica y modestamente.


Harry Harrison

HarryHarrison

Me agrada cómo luce el punto sobre la i.


Iain M. Banks

IanMBanks

 

Y no sino ahora que me doy cuenta que se llama Iain y no Ian :)


Isaac Asimov

IsaacAsimov

Algo me dice que el Buen Doctor hizo mucha caligrafía durante su infancia.


Joe Haldeman

JoeHaldeman

Bastante enérgica la firma del autor de La Guerra Interminable.


John Scalzi

JohnScalzi

Otro garabato imposible de descifrar.


Kim Stanley Robinson

KimStanleyRobinson

Una firma convencional y elegante.


Kurt Vonnegut

KurtVonnegut

Cuesta trabajo creer que eso sea una firma pero, al parecer, así fue…


Lois McMaster Bujold

LoisMcMasterBujold

Una bonita firma, bastante curvilínea y elaborada.


Mike Resnick

MikeResnick

Los trazos similares de la M y la R le dan armonía a la firma.


Neal Stephenson

NealStephenson

La firma es casi un boceto de una caricatura.


Neil Gaiman

NeilGaiman

Luce muy bien la firma encuadrada de esa manera con el texto debajo.


Orson Scott Card

OrsonScottCard

Orson parece no escatimar espacio de la página.


Paolo Bacigalupi

Paolo

¡Ey!, yo tengo un libro dedicado y autografiado por el autor. En otro post está la historia.


 

PhilipDicj

¡Cómo desearía tener un libro autografiado por Philip!


Philip José Farmer

PhilipFarmer

Al igual que Asimov, otra buena caligrafía.


Poul Anderson

PoulAnderson

Nombre y apellido sin lugar a dudas.


Ray Bradbury

RayBradbury

Otro gran ejemplo de una firma muy bien encuadrada con el texto del libro.


Robert A. Heinlein

RobertHeinlein

Los trazos del apellido parecen la silueta de un paisaje extraterrestre.


Robert Silverberg

RobertSilverberg

Curioso que las letras del nombre estén unidas en el trazo pero el apellido no.


Roger Zelazny

RogerZelazny

Una firma llena de rizos.


Rudy Rucker

RudyRucker

Y yo pensaba que mi firma era aburrida.


Lyon Sprague de Camp

SpraguedeCamp

Larga firma para un largo nombre


Stephen Baxter

StephenBaxter

Por supuesto, allí están la S y la B y la X, todas evidentes…


Theodore Sturgeon

TheodoreSturgeon

¿Qué significará el dibujo/símbolo al final?


Ursula K. Le Guin

UrsulaLeGuin

Escribe la g en minúscula aún cuando en todas partes aparece como mayúscula.


Willam Gibson

WilliamGibson

Me gusta especialmente lo que hace con la W y la M. Bastante apropiado.


Estoy seguro de que me faltan un montón, así que los invito a subir sus imágenes y comentarios sobre las firmas de sus autores favoritos, y si alguien desea hacerme un regalo gentil algún día, pues recibiré con gusto un libro autografiado por Isaac Asimov, Philip K. Dick o Frank Herbert, preferiblemente una primera edición de cualquiera de sus obras :)

Reseña de “El Marciano”, de Andy Weir.

El-marciano-196x300La novela “El Marciano”, de Andy Weir, fue uno de los regalos que recibí la navidad pasada, y apenas la tuve en mis manos comencé a leerla. Ahora que la he terminado, me atreveré a hacer una breve reseña sobre ella.

La premisa de la historia es bastante directa y creo que todo el mundo la conoce ya: durante una misión de exploración de la NASA al planeta Marte, ocurre un accidente que obliga al equipo de la misión a abandonar el planeta, dejando en el camino a uno de sus astronautas, Mark Watney, a quien daban por muerto producto del accidente. En contra de todas las probabilidades, Watney sobrevive y, al recuperarse, se encuentra solo e incomunicado, sin esperanzas (al  menos, al principio) de ser rescatado. Valiéndose de su entrenamiento, sus conocimientos y su ingenio, la novela relata los innumerables retos a los que tendrá que enfrentarse para garantizar su sobrevivencia.

De buenas a primeras, si debo decir algo de la novela es que me recordó mucho el estilo de Isaac Asimov por tres aspectos puntuales: en primer lugar, es una novela muy técnica y bien fundamentada científicamente. Desde el primer momento se nota que el autor tuvo que investigar mucho sobre la física y la ingeniería de los viajes y las misiones espaciales (según tengo entendido, el autor es más bien un “entusiasta” de los viajes espaciales, y no trabaja para la NASA si nada por el estilo), y hay que reconocer que hizo un muy buen trabajo. La rigurosidad científica y técnica me recordó mucho, también, a las obras de Arthur C. Clarke. En segundo lugar, tal y como fue casi toda la literatura de Asimov, en este caso Andy Weir ofrece un relato muy ingenioso, lleno de soluciones ingeniosas a problemas casi imposibles. Por último, y quizá se trata éste de un aspecto flojo de la novela, es que, al igual que Asimov, el estilo del lenguaje empleado es, quizás, excesivamente sencillo y llano. Esto, por supuesto, facilita su lectura y (me atrevo a decir), ha contribuido con el éxito de la novela, pero desde el punto de vista literario, en muchas ocasiones el relato parece más bien el manual de algún artefacto que una obra narrativa.

Sin embargo, tanto en su estructura, como en la manera en la que va introduciendo a los personajes y las situaciones a las que se enfrentan, se trata de una novela muy bien escrita, bien pensada, divertida e interesante.

Si he de referirme a lo que no me gustó de la novela, puedo señalar dos cosas muy particulares que percibí durante toda mi lectura: la historia es un tanto redundante, repetitiva. Casi de principio a fin, el protagonista una y otra vez sigue una secuencia de hechos de la forma: reto o problema – imaginar solución ingeniosa – aplicar solución ingeniosa. Y en todos los casos, la búsqueda de una solución a cada problema está precedida por párrafos y párrafos de, literalmente, cálculos y estimaciones que, parafraseando, suenan como: bien, tengo 650 metros cúbicos en el Hab, y sólo dos tanques de ciento cincuenta litros de oxígeno cada uno, por lo tanto, necesito filtrar más de mil litros de CO2 y producir más de 500 litros de agua para sobrevivir 492 soles, que es el tiempo que necesito para llegar a…

Escenas como esa las verán constantemente a lo largo de la narración, lo que puede volverse tedioso a veces, a pesar de lo acertado que puedan ser los cálculos que lleva el protagonista.

Por otro lado, encontré que, tal y como está narrada la novela y presentado el protagonista, a veces pareciera que Mark Watney es una máquina de pensar y sacar cuentas, y no un ser humano con emociones. Pareciera que, a pesar de las dificultades, siempre está de buen humor y siempre encuentra la manera de resolver lo que sea sin que todo lo que le ocurre le afecte demasiado. Hubiera sido interesante que el autor explorara un poco más los efectos psicológicos y emocionales que la situación en la que se encuentra su protagonista debería producir, aún cuando se tratara éste de un astronauta entrenado y calificado. Quizá el autor se concentró mucho en lo ingenioso de la historia, dejando en segundo plano la parte emocional que, en mi opinión, podría haber dado lugar a muchas otras facetas profundas e interesantes del personaje y la narración.

Aún así, disfruté mucho el libro, sobre todo porque presenta una ciencia ficción fresca, bien pensada, entretenida y, además, esperanzadora como lo fue siempre la ciencia ficción de la generación de “Los Tres Grandes”, Asimov, Heinlein y Clarke.

“El Marciano”, de Andy Weir, bien podría calificarse como una novela de ciencia ficción dura, por su alto contenido técnico y científico pero, aún así, está escrita de tal modo que cualquier lector, estoy seguro, será capaz de disfrutar.