Mi escultura de Pyramid Head…

         Hace ya tiempo, quizá unos diez años o más, tuve la oportunidad de jugar por primera vez al juego de survival horror para PSOne titulado Silent Hill. Sin exagerar, el juego me dejó enganchado desde el primer momento, en especial por su atmósfera y su extraña y particular estética. Varias veces he comentado al respecto que, aunque no soy una persona fácilmente impresionable, Silent Hill sin duda tuvo la capacidad darme unos buenos sustos, como ningún otro juego lo hizo, ni tampoco película alguna.

         Unos dos años después fue lanzado Silent Hill 2 y, cuando pensaba que no había forma humana de superar la calidad del primer juego (más allá de la parte técnica como las gráficas, la jugabilidad o el sonido), me encontré, literalmente, con una obra maestra del terror psicológico.

         Sin ánimos de contar la historia del juego, del cual se puede conseguir muchísima información en la red, sólo comentaré la premisa básica del mismo: nuestro protagonista, un sujeto sombrío llamado James Sunderland, recibe un día una misteriosa carta de su esposa Mary, en donde le dice que lo está esperando en aquel “lugar especial” que sólo ellos dos conocían, y que quedaba en el pueblo de Silent Hill. Mary, sin embargo, para el momento tenía ya tres años fallecida, tras padecer una dura enfermedad.

         Motivado por el contenido de la carta y por la necesidad de encontrar una explicación al hecho, decide visitar el pueblo, en donde tendrá que enfrentarse a un mundo llenos de personajes, escenarios y monstruos aterradores.

         Es en Silent Hill 2, en donde es presentado uno de los villanos más emblemáticos de la serie y de la historia de los videojuegos: Pyramid Head (Cabeza de Pirámide).

         Aunque resulta un poco extenso y complicado explicar el significado de Pyramid Head dentro del juego, se puede afirmar que se trata de una especie de verdugo y vigilante de la conciencia de James Sunderland, y que en el mundo de pesadilla de Silent Hill, se dedica a atormentarlo tanto a él como a los demás monstruos que allí habitan. Quienes han tenido la oportunidad de jugar el juego, sin duda recordarán la célebre escena donde aparece Pyramid Head por primera vez, y se preguntarán una vez más qué era lo que estaba haciendo allí exactamente…

         Por retorcido que parezca, después de conocer a Pyramid Head y terminar el juego, éste se convirtió en uno de mis tantos personajes de culto.

          Tanto así, que durante años deseé tener algún tipo de figura de acción o muñeco del mismo, pero por extraño que parezca, Konami, la compañía japonesa desarrolladora del juego, nunca sacó a la venta ninguna clase de productos oficiales relacionados con la saga (que ya alcanza las ocho entregas en total; además de una primera película estrenada en el 2006, y su segunda parte a estrenarse en octubre de este año), más allá de unas cuantas esculturas edición limitada, sólo disponibles en Japón.

         Sin embargo, mis deseos se hicieron realidad cuando, casualmente gracias a los caminos de la ciencia ficción y la fantasía, conocí el trabajo del escultor venezolano Roger Pereira.

         Después de ver los videos de sus obras en su canal de youtube, supe que él tenía el talento y la habilidad suficientes para hacer la figura de Pyramid Head que siempre había querido.

         Una vez establecimos contacto, Roger se mostró muy entusiasmado por el personaje y por el reto que representaba para él desarrollar la escultura, y casi de inmediato se puso a trabajar, produciendo en cerca de mes y medio, el resultado que ven en las imágenes a continuación:

         Para resumir, les puedo asegurar que quedé totalmente satisfecho y encantado por el producto final, pues Roger Pereira logró crear una escultura que no sólo retrata fielmente al personaje de Pyramid Head, sino que está llena de detalles que le dan mucho más vida y estilo propio a la obra. Aunque quizá no puede apreciarse en las fotos, cada milímetro de la escultura está llena de detalles, como las venas, las cicatrices, los distintos tipos de manchas de sangre y de oxido, los cierres y correas del traje, las texturas de la piel y la ropa, la forma de las manos y las botas, entre muchos otros.

         Finalmente, puedo decir con orgullo que tengo una excelente figura de Pyramid Head, y mejor aún, no se trata de un producto traído o comprado en el extranjero, sino que fue elaborado por un artista venezolano.

         Si están interesados, pueden conocer más del trabajo de Roger Pereira en rogerpereira.deviantart.com, y si lo desean pueden ponerse en contacto con él a través de rogerescultor@gmail.com.

        Mientras tanto, los invito a visitar el mundo de pesadilla de Silent Hill. Tal vez llegue a gustarles…

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2 Responses to Mi escultura de Pyramid Head…

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